<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Material d'Humanitats &#124; Material de Humanidades &#187; Lengua Castellana I-II</title>
	<atom:link href="http://alvaro-martinez.net/humanitats/llista/lengua-castellana-i-ii/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://alvaro-martinez.net/humanitats</link>
	<description>Treballs i apunts d'Humanitats. Trabajos y apuntes de Humanidades.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 24 Sep 2009 16:11:21 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Ciencia, arte y religión en Abel Sánchez</title>
		<link>http://alvaro-martinez.net/humanitats/ciencia-arte-y-religion-en-abel-sanchez/</link>
		<comments>http://alvaro-martinez.net/humanitats/ciencia-arte-y-religion-en-abel-sanchez/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Dec 2007 07:17:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Álvaro Martínez Majado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Castellano]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua Castellana I-II]]></category>
		<category><![CDATA[Treballs / Trabajos]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Cientifismo]]></category>
		<category><![CDATA[Dicotomías]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia Católica]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Razón]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Trascencencia]]></category>
		<category><![CDATA[Unamuno]]></category>
		<category><![CDATA[Vida de la fama]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://alvaro-martinez.net/humanitats/ciencia-arte-y-religion-en-abel-sanchez/</guid>
		<description><![CDATA[La oposición entre ciencia y arte es la más evidente en Abel Sánchez. Qué duda cabe de que es un aspecto más que diferencia irreconciliablemente a los personajes, otro elemento que los separa. Joaquín es un científico, representa lo objetivo y lógico, lo racional, lo estrictamente formal, realiza el trabajo superior del intelecto; mientras que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La oposición entre ciencia y arte es la más evidente en <em>Abel Sánchez</em>. Qué duda cabe de que es un aspecto más que diferencia irreconciliablemente a los personajes, otro elemento que los separa. Joaquín es un científico, representa lo objetivo y lógico, lo racional, lo estrictamente formal, realiza el trabajo superior del intelecto; mientras que Abel,     el  artista,   representa lo       subjetivo,    lo    espiritual, el temperamento, realiza el trabajo superior con las emociones. <span id="more-34"></span>En palabras de Domingo Ródenas, la dicotomía entre ciencia y arte es muy productiva semánticamente porque “permite desplegar una serie de eficaces antítesis que operan connotativamente en todo el texto.” [1]</p>
<p>De hecho, esta es la única función que tiene esta dicotomía en la obra, puramente anecdótica, útil para el desarrollo de la historia. Pero la oposición realmente trascendente – y en la que el arte juega sólo un papel de enlace [2] –, aunque no tan evidente, es entre ciencia y fe.<br />
Estos dos conceptos son, en principio, contrapuestos por naturaleza. Tal como explica en este sentido Manuel Blanco, “El conocimiento racional no puede avalar con su autoridad nuestra hambre de inmortalidad.” [3], algo que sí que puede hacer, o al menos persigue, la religión. Pero el propio Unamuno apunta: “la verdad no la penetran ni el instinto ni el sentimiento; la verdad es cosa de la razón. (&#8230;) Es la razón lo que hace verdadero el sentimiento.” [4].</p>
<p>A pesar de esta marcada contraposición, en Abel Sánchez parecen mezclarse: aceptando que Abel representa lo espiritual (y por lo tanto, además del arte, la religión) y Joaquín lo racional, cabe destacar que el segundo es el que tiene el alma atormentada y el primero, el que pinta artificial y fríamente. Está claro que lo relativo al alma no está en el ámbito de estudio de la profesión de Joaquín, sino de Abel, y sin embargo, padece sus consecuencias: no es capaz de curarse. ¿Significa todo ello, acaso, que el escritor veía un punto de encuentro entre estos opuestos?</p>
<p>En efecto, parece que es así. Si la filosofía es &#8220;la ciencia crítica de los valores de validez universal&#8221; (palabras de Windelband) &#8220;¿Qué valores de más universal validez que el valor racional o matemático y el valor volitivo o teológico en conflicto el uno con el otro?&#8221; [5], se preguntaba. Así, la filosofía actúa de mediadora y el conflicto, a parte de ser irremediable, provoca que cada una de las partes esté completa.</p>
<p>Unamuno se niega a consentir que un cientificismo desconsiderado anule la parte espiritual del individuo que le obliga a buscar su supervivencia y su trascendencia: “O imbécil o creyente, no quiero que sea mi mente mi tormento y que envenene mi vida la certeza de mi fin, y la obsesión de la nada.” [6] Por otro lado, no puede dejar de confiar del todo en las ciencias exactas, en la lógica, en lo estrictamente formal: en lo que permite, en definitiva, alcanzar verdades universales.</p>
<p>No pude dejar del todo de lado la razón por un afán ilustrador: en enseñanzas científicas, rigurosas, en la linea krausista. Pero sin obviar el alma, lo humano, lo religioso; no en el sentido dogmático o intransigente, sino de realización personal y espiritual. En resumen, tal y como explica Manuel Blanco, Unamuno “Concluye que la ciencia, cuando ve claro, no tiene derecho a burlarse de la fe, porque también hay momentos en que la razón no puede arrojar luz sobre el misterio del hombre” [7], sin embargo “a pesar de la desconfianza y de las críticas, Unamuno no niega la función de la razón y su valor en la actividad humana.” [8]</p>
<p>Existe una forma de trascendencia del espíritu muy presente en Abel Sánchez: la vida de la fama. Tal vez no es a lo que se refiere Unamuno cuando habla de trascendencia, o, mejor dicho, se refiere ésto solo en parte. De lo que no hay duda es de que es algo que considera. En una ocasión, confiesa: “El fin, confesado o no, de todo publicista que no trabaje para comer tan sólo es conquistar renombre y gloria, es salvar su espíritu del anegamiento del olvido, ya que no tenga siempre confianza en salvar su espíritu del sueño último e inacabable, del sueño sin ensueños ni despertar, mar sin cielo, sin fondo y sin orillas.” [9]. De nuevo se puede comprobar aquí que Unamuno se resiste a morir. Busca un espíritu trascendente y la fama, la gloria, es solo una forma de resistencia más. Del mismo modo, tanto Abel como Joaquín, sus personajes, tratan de conseguir la gloria que salvará su espíritu – el segundo de forma confesa, el primero tal vez algo más implícita.</p>
<p>No es el único elemento autobiográfico [10] presente en Abel Sánchez. Joaquín, atormentado, busca la salvación primero en la ciencia y luego en la religión. Llama la atención el paralelismo que esto constituye con algo de la biografía del propio Unamuno: la lectura de autores racionalistas le hacen dudar de la fe durante varios años en los que su confianza en la ciencia alcanzó su máximo exponente. Sin embargo, una enfermedad que contrajo su hijo y que le llevó a la muerte le hacen perder la confianza en la ciencia y eso “contribuyó [...] al recrudecimiento de sus zozobras religiosas [11] hasta convertirlas en una profunda crisis espiritual que trastocaría su visión del mundo” [12].</p>
<p>Lo que sigue en la historia guarda también cierto paralelismo con la vida de Unamuno: Joaquín sigue atormentado y buscando la solución a caballo entre la religión y la ciencia y finalmente determina que su gloria – que por supuesto pasa por la anulación de la gloria de Abel – llegará gracias a la redacción de unos textos en los que recogerá las verdades universales, por una parte, en el libro que habría de escribir su aprendiz; y lo más íntimo de su espíritu, para que trascienda mediante la lectura que habría de realizar su hija, en sus Confesiones. Bien es verdad que por lo que está atormentado el creador es algo distinto de lo que atormenta al creado, pero sin duda Unamuno se identifica con su creación Joaquín como lo demuestran no solo estas similitudes, sino el gran miedo que tiene a la muerte. Joaquín es humano, está en contacto con lo que es de este mundo, alejado de aquél. Está en este mundo porque ha sido obligado a existir. Y el humano muere, sobre todo muere.</p>
<p><strong>Notas</strong></p>
<p>[1] Ródenas, Domingo (Ed.): <em>Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir, Cómo se hace una novela y otras prosas</em>. (Barcelona: Crítica, 2006) pgs. XLII y ss.<br />
[2] El cuadro que mayor gloria reporta a Abel Sánchez es de carácter religioso. Pero a demás el arte tiene pretensiones de inmortalidad, de trascendencia a la muerte del artista. La trascendencia y la inmortalidad normalmente están relacionados con el ámbito de la religión, muy alejadas de algo cuyo objeto es tan perecedero y mundano como la medicina.<br />
[3] Blanco, Manuel: <em>La voluntad de vivir y sobrevivir en Miguel de Unamuno: el deseo del infinito imposible</em>. (Madrid: ABL Editor, 1994) pg. 57.<br />
[4] Ibidem pg. 56<br />
[5] París, Carlos, <em>Unamuno: Estructura de su mundo intelectual</em>. (Barcelona: Anthropos, 1989) pg. 77<br />
[6] Ibidem pg. 54<br />
[7] Blanco, Manuel: Op. Cit. pg. 55.<br />
[8] Blanco, Manuel: Op. Cit. pg. 56.<br />
[9] París, Carlos, Op. Cit. pg. 44<br />
[10] Por supuesto, Abel Sánchez no es una autobiografía, ni siquiera una fábula o una alegoría autobiográfica. Pero evidentemente Unamuno escribe en base a lo empírico, a la experiencia, que es el único material de que dispone el escritor &#8211;¿de qué otro podría disponer?&#8211;.<br />
11 Cabe destacar que algunos críticos consideran esta nueva aproximación a la fe como algo en cierto modo artificial, como por ejemplo apuntan Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro en su <em>Breve historia de la literatura española</em>: “La crisis espiritual de 1989 codificó sus presupuestos. Abandonó el socialismo, aunque no el progresismo social, y regresó a una fe voluntarista, hija del esfuerzo de creer mucho más que de la certidumbre.” (Madrid: Alianza Editorial, 2005).<br />
[12] Ródenas, Domingo (Ed.), <em>Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir, Cómo se hace una novela y otras prosas</em>. (Barcelona: Crítica, 2006) pg. X.</p>
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p>BLANCO, Manuel: <em>La voluntad de vivir y sobrevivir en Miguel de Unamuno: el deseo del infinito imposible.</em> Madrid: ABL Editor, 1994.<br />
PARÍS, Carlos, <em>Unamuno: Estructura de su mundo intelectual.</em> Barcelona: Anthropos, 1989.<br />
RÓDENAS, Domingo (Ed.), <em>Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir, Cómo se hace una novela y otras prosas</em>. Barcelona: Crítica, 2006.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://alvaro-martinez.net/humanitats/ciencia-arte-y-religion-en-abel-sanchez/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las relaciones sociales en la red</title>
		<link>http://alvaro-martinez.net/humanitats/las-relaciones-sociales-en-la-red/</link>
		<comments>http://alvaro-martinez.net/humanitats/las-relaciones-sociales-en-la-red/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Dec 2007 18:38:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Álvaro Martínez Majado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Castellano]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua Castellana I-II]]></category>
		<category><![CDATA[Treballs / Trabajos]]></category>
		<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Blogfesores]]></category>
		<category><![CDATA[Chat]]></category>
		<category><![CDATA[Foro]]></category>
		<category><![CDATA[Listas de correo]]></category>
		<category><![CDATA[news]]></category>
		<category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Wikipedia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://alvaro-martinez.net/humanitats/las-relaciones-sociales-en-la-red/</guid>
		<description><![CDATA[A menudo se oye hablar en los medios de comunicación de masas de las relaciones sociales en internet, sobre todo de los chats y los problemas que han provocado. Es curioso comprobar como, con cierta frecuencia, las noticias al respecto son particularidades no extrapolables pero que quedan en el subconsciente colectivo como algo habitual.
Tal vez [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A menudo se oye hablar en los medios de comunicación de masas de las relaciones sociales en internet, sobre todo de los chats y los problemas que han provocado. Es curioso comprobar como, con cierta frecuencia, las noticias al respecto son particularidades no extrapolables pero que quedan en el subconsciente colectivo como algo habitual.<span id="more-25"></span></p>
<p>Tal vez el problema radique en la confusión, por otra parte inevitable, entre las relaciones sociales en Internet y las tecnologías que se usan para el desarrollo de éstas. Así, el lector habrá recibido en alguna ocasión noticias sobre los problemas que ha tenido un joven en un chat, por ejemplo. Sin embargo, para evitar un análisis simplista, hay que recordar que existen muchas mas herramientas en internet a parte del chat: los blogs, los foros, las páginas de discusión, las listas de correo y las news son los mas comunes.</p>
<p>La confusión a que hacía referencia está motivada por el hecho de que cada una de estas herramientas determina de forma clara varios aspectos de la relación social que se va a desarrollar entorno a ella. Así, por ejemplo, el chat y la mensajería instantánea son idóneos para relaciones personales y privadas por la inmediatez de que dotan a los usuarios. Ello no significa que no se use a menudo el chat para otros usos, como por ejemplo el de proporcionar ayuda en tiempo real entre los miembros de una organización, pero no son su aplicación más conocida. En cambio, los blogs están siendo un recurso muy usado por algunos profesores – denominados a menudo blogfesores – a modo de pizarra virtual para anotar tanto las experiencias de clase como para escribir sobre los temas que en ella tratan. Blogs y foros, como también las listas de correo, son idóneos para mantener una conversación más formal, pero también más estructurada y con más reflexión: es de exigir cuando se suprime la inmediatez en favor de la precisión del texto que se expone.</p>
<p>Estos medios han conseguido entre otras cosas, en el ámbito privado, comunicar a personas que residen en dos lugares muy alejados de forma rápida y asequible. En el ámbito público han tenido una trascendencia si cabe mayor, porque dan la posibilidad de comunicarse a grupos de personas que comparten intereses sin que importe donde reside cada uno pero, a demás, en gran parte de los casos, los resultados de esa comunicación pueden consultarse con posterioridad y quedan a disposición bien del público en general, bien de los participantes presentes o futuros en el grupo; es decir: se generan contenidos.</p>
<p>Por supuesto, como cualquier herramienta, éstas pueden usarse con objetivos perversos o perjudiciales, pero identificar todos o alguno de estos medios como realidades peligrosas de por si es, a demás de insostenible desde el punto de vista argumentativo, temeroso desde un punto de vista más pragmático porque significa obviar todas las comunidades formadas alrededor de alguno de estos medios a quiénes no solo les resulta de utilidad sino, ya, imprescindible.</p>
<p>A pesar de lo dicho, es habitual leer titulares, oír informaciones y ver imágenes que relacionan estas herramientas y las relaciones sociales entorno a ellas con la pedofilia, el maltrato o la anorexia. Aclarado el hecho de que se trata más una excepción que de algo habitual, que duda cabe de que estas prácticas se deben perseguir, cosa que ha originado brigadas de las fuerzas de seguridad especializadas en temas tecnológicos y, a su vez, relaciones sociales (en este caso, sobre todo en foros) entorno a esta problemática, a como evitarla y a como denunciarla.</p>
<p>Y es que las relaciones sociales son tónica dominante en la red, en lo que se ha venido a llamar Web 2.0. En estos momentos llevar a cabo algo en internet obviando la posibilidad de que el lector o usuario o visitante pueda interactuar de una u otra forma es algo casi tan disonante como desplazarse por la vía pública con un carro tirado por caballos. Fenómenos como la enciclopedia virtual Wikipedia, que se nutre de lo que escriben los propios visitantes que, a demás, establecen relaciones sociales entre ellos a través de las páginas de discusión, o el llamado periodismo ciudadano han emergido al calor de esta corriente que impera en la red y que tienen la particularidad de generar contenidos gracias a las relaciones que se establecen.</p>
<p>Tal vez sí sea más necesario de lo que pudiera parecer el llamado periodismo ciudadano a juzgar por los lugares comunes simplistas y estereotipados en los que se basa demasiado a menudo la prensa de masas – o, siendo más justos, parte de ella – para dotar de atractivo a las informaciones relacionadas con este mundo que puede parecer cerrado, confuso e ingobernable a quien no se haya aproximado a él. En realidad, estas actitudes responden al miedo a la novedad que ya se ha percibido históricamente en otros asuntos.</p>
<p>En internet como en cualquier otro aspecto de la vida las relaciones sociales son una necesidad pero, por todo lo expuesto anteriormente, queda claro que hay que satisfacerla, en este caso, buscando una concordancia lo más cuidada posible entre el medio elegido (un blog, un foro, un chat) y el tipo de relaciones que se pretende se lleven a cabo en ese marco.</p>
<p>Queda claro, por lo tanto, que las relaciones en la red son tan diversas como las que se dan fuera de ella y que marginar un tipo de ellas o un modo de conseguirlas es tan absurdo como criminalizar a los bares porque en algún caso se ha producido una pelea de importancia. Las nuevas tecnologías, como cualquier herramienta, resultan en cosas positivas o negativas para el conjunto de las personas y para cada individuo en particular dependiendo del uso que se haga de ellas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://alvaro-martinez.net/humanitats/las-relaciones-sociales-en-la-red/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La decadencia de valores reflejada en Tormento: Análisis sobre los valores decadentes plasmados mediante la parodia en Tormento</title>
		<link>http://alvaro-martinez.net/humanitats/la-decadencia-de-valores-reflejada-en-tormento-analisis-sobre-los-valores-decadentes-plasmados-mediante-la-parodia-en-tormento/</link>
		<comments>http://alvaro-martinez.net/humanitats/la-decadencia-de-valores-reflejada-en-tormento-analisis-sobre-los-valores-decadentes-plasmados-mediante-la-parodia-en-tormento/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Dec 2007 17:59:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Álvaro Martínez Majado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Castellano]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua Castellana I-II]]></category>
		<category><![CDATA[Treballs / Trabajos]]></category>
		<category><![CDATA[Burguesía]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Decadencia]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Galdós]]></category>
		<category><![CDATA[Honra]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Naturalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://alvaro-martinez.net/humanitats/la-decadencia-de-valores-reflejada-en-tormento-analisis-sobre-los-valores-decadentes-plasmados-mediante-la-parodia-en-tormento/</guid>
		<description><![CDATA[Tormento comienza de forma dialogada. El diálogo es un recurso que se asocia habitualmente al teatro y que no es muy frecuente en una novela. Uno de los personajes de Tormento es un escritor de novelas folletín. Sin embargo, Tormento es una novela de un estilo literario que nada tiene que ver con esa clase [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Tormento</em> comienza de forma dialogada. El diálogo es un recurso que se asocia habitualmente al teatro y que no es muy frecuente en una novela. Uno de los personajes de <em>Tormento</em> es un escritor de novelas folletín. Sin embargo, <em>Tormento</em> es una novela de un estilo literario que nada tiene que ver con esa clase de textos. ¿Cómo pueden combinarse todas estas características en <em>Tormento</em>?<span id="more-24"></span></p>
<p>Benito Perez Galdós juega con cuatro elementos activos que tienen que participar necesariamente en la composición de lugar que el receptor de la obra se hace de <em>Tormento</em> para el texto tenga un sentido completo. Los cuatro elementos son: el diálogo de apertura y el de cierre, la novela de folletín de Ido del Sagrario, el texto del narrador y el lector. Mediante la combinación de los tres primeros elementos, el último (esto es, el lector) recibe la información necesaria como para poder hacerse una composición de la novela en si, de <em>Tormento</em>, sin necesidad de introducir un narrador omnisciente que resultaría inverosímil. Y, como toda inverosimilitud, esta clase de narrador sería inaceptable en una novela realista. <em>Tormento</em> es una novela adscrita a ese género literario gracias a lo cual podemos entrever en ella la decadencia de ciertos valores en la sociedad decimonónica.</p>
<p>Explica Diego Martínez Torrón en su texto <em>El naturalismo de «La Regenta»</em> que Leopoldo Alas «Clarín» denuncia el “dominio y manipulación de la intimidad, ahogo del sentimiento del amor humano, asfixia de la vida” que lleva a cabo Fermín de Pas – en  representación de la Iglesia moralmente decadente – en Ana Ozores. No hay que pensar con ello que Clarín condenaba la religión católica como culto y la Iglesia como institución en su totalidad, sino que atribuía estas consecuencias a esa parte de la institución que olvidaba lo cristiano y veía su posición como un beneficio social. Prueba de ello es que ninguna crítica negativa se dirige hacia el personaje del obispo, sino todo lo contrario.</p>
<p>Se podría establecer un cierto paralelismo entre estos dos personajes de La Regenta de Clarín y dos personajes, relacionados también con la Iglesia, que aparecen en <em>Tormento</em>: Pedro Polo y el padre Nones. El primero hace en <em>Tormento</em> un papel similar al de Fermín de Pas en La Regenta en tanto que pertenece a la Iglesia pero no comulga con su doctrina, sino que busca una mejor posición en la sociedad; y el segundo, representa el sector sinceramente cristiano.</p>
<p>Es obvio que el personaje de <em>Tormento</em> llamado Pedro Polo, como Fermín de Pas, representa al sector de la Iglesia que ha caído en la bajeza moral y que se sitúa alejada de sus orígenes cristianos – no desde un punto de vista del quehacer diario en el lugar de culto, sino desde el punto de vista de la actitud cristiana –.  A ambos personajes les sirve su posición dentro de dicha institución para la ascensión social. Pedro Polo consigue una posición muy beneficiosa aunque luego la pierde a causa de su propio carácter y contradicciones, como el narrador adelanta al lector antes incluso de que el personaje se haya presentado:</p>
<blockquote><p>¿A dónde fueron a parar sus relaciones eclesiásticas y civiles, el lucro de sus hinchados sermones, el regalo de su casa y su excelente mesa? Todo desapareció; llevóselo todo la trampa en el breve espacio de un año, quedando sólo, de tantas grandezas, ruinas lastimosas.</p></blockquote>
<p>La decadencia que encarna el personaje se puede demostrar con numerosos ejemplos. Se trata de un cura que no ha respetado el voto de castidad, por poner uno. Otro ejemplo claro es su actitud nada acorde con la moral cristiana incluso en el periodo en el que ejerce de cura: se le acusa de malos tratos (“Alarmados los padres por los malos tratos de que eran objeto aquellos pedazos de su corazón [en la escuela de Pedro Polo], les retiraban de la clase, poniéndoles en otra de procedimientos más benignos.”) , de reñir con otros curas (“Cuentan que en la sacristía de las iglesias a donde solía ir [Pedro Polo] a celebrar misa armaba reyerta con los demás curas, y que un día él y otro de carácter poco sufrido hablaron más de la cuenta y por poco se pegan.) y tiene una opinión extremadamente crítica y negativa de la función y los miembros de la Iglesia (“¿Cómo había de servir para afeitar ranas, que esto y no otra cosa era aquel menguado oficio?&#8230; Se marchó contento y renegando de las monjas”).</p>
<p>“La explicación de semejante degeneración moral se encuentra” – tal y como indica Hazel Gold en <em>Tormento</em>. Vivir un dramón, dramatizar una novela – “en su sencilla inadaptación temperamental al papel que le ha sido impuesto por esa mala elección profesional.” Ese fue el gran error del cura: errar en la elección de su profesión. Y es que su ideología dista mucho – más que eso: es incompatible – de la que se desprende de Iglesia Católica como institución en esa época determinada. En cierto momento de la novela el lector llega a conocer sus deseos: «Gran revolución en España; caída de la Monarquía; abolición del estado eclesiástico oficial; libertad de cultos&#8230;».</p>
<p>Pero no son los de la Iglesia Católica los únicos valores en decadencia en <em>Tormento</em>. Otro de los pilares de la sociedad tradicional decimonónica también lo está: la familia. Tal vez el fragmento que mejor lo ejemplifica es el siguiente:</p>
<blockquote><p>«Si por disposición del Señor Omnipotente, Bringas llegase a faltar&#8230; y sólo de pensarlo me horripilo, porque es mi esposo querido&#8230; pero supongamos que Dios quisiese llamar a sí a este ángel&#8230; Yo lo sentiría mucho; tendría una pena tan grande, tan grande, que no hay palabras con que decirlo&#8230; Pero al año y medio o a los dos años, me casaría con este animal&#8230; Yo le desbastaría, yo lo afinaría, y así mis hijos, los hijos de Bringas, tendrían una gran posición y creo, sí&#8230; lo digo con fe y sinceridad, creo que su padre me bendeciría desde el Cielo»</p></blockquote>
<p>Este fragmento de ejemplo incluye los dos valores en decadencia comentados hasta ahora: la moral y la familia. Rosalía Pipaón, aunque sin aceptarlo – ni siquiera puede aceptarlo ante si misma – llega a desear la muerte de su marido por compartir la fortuna de su primo Agustín. Esto muestra un claro declive de la familia como institución, puesto que para Rosalía es posible, y sin remordimientos, pensar en una vida factible (e incluso placentera) posterior a la ruptura del núcleo familiar. Y precisamente por la falta de remordimientos se demuestra también el declive moral.</p>
<p>Ni que decir tiene que la honra no es sino otro valor más decrépito. La sola comparación con una obra cualquiera calderoniana, de cuando el valor de la honra gozaba de su máximo esplendor, constituye el mejor testigo de su pérdida de validez, por el contraste con la situación ante la que el lector se enfrenta en <em>Tormento</em>: ni el cura la conserva, puesto que no ha respetado la castidad que se le supone, ni Amparo, porque no es virgen y porque pretendía casarse a pesar de eso, ni Agustín, puesto que acepta a Amparo como amante.</p>
<p>¿Y qué medio mejor que la parodia para introducir todas estas observaciones en una obra realista? De cualquier otro modo su inserción hubiese convertido <em>Tormento</em> en un ensayo, un simple texto explicativo de la escala de valores de la sociedad en la que el autor vive.</p>
<p>De hecho, toda la novela se basa en parodias. Hasta la forma misma en la que se nos presenta: el texto de folletín de Ido del Sagrario es parodiado y sus personajes son trasladados a la novela; pero, a su vez, son adaptados al discurso del texto realista, lo que implica su conversión a menos maniqueos y puros y a más híbridos. Por ejemplo: las dos pobres honradas de la novela de folletín pasan a ser Amparo y Remedio, que no siempre carecen de recursos económicos y de ningún modo son honradas, al menos en el sentido tradicional.</p>
<p>A través de esta parodia mas o menos formal, parecida a una trascodificación, es como se llega a la parodia que deja el testimonio de la decadencia de los valores, puesto que el texto folletinesco es refleja, hace suyo, el código moral en el que se basan instituciones las tradicionales sustentadas también en los valores decadentes comentados.</p>
<p>Así, mediante la parodia del texto de las novelas de folletín, es como se llega a plasmar en la novela el declive de ciertos valores como el de la familia, la moral y la religión y la honra en la sociedad decimonónica.</p>
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p>Alicia G. Andreu. <em>El folletín como intertexto en Tormento</em> [en línea]. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2006 [fecha de consulta: 21 de noviembre del 2006]. Disponible en<br />
&lt;<a href="http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/02483854214248385976613/p0000006.htm">http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/02483854214248385976613/p0000006.htm</a>&gt;.</p>
<p>Diego Martínez Torrón. <em>El naturalismo de «La Regenta»</em> [en línea]. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2006 [fecha de consulta: 21 de noviembre del 2006]. Disponible en &lt;<a href="http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01478374399092795207857/p0000001.htm">http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01478374399092795207857/p0000001.htm</a>&gt;.</p>
<p>Germán Gullón. <em>Tres narradores en busca de un lector</em> [en<br />
línea]. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2006 [fecha de<br />
consulta: 21 de noviembre del 2006]. Disponible en &lt;<a href="http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01361631980139830755024/p0000003.htm#9">http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01361631980139830755024/p0000003.htm#9</a>&gt;.</p>
<p>Hazel Gold. <em>Tormento.- Vivir un dramón, dramatizar una novela</em> [en línea]. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2006 [fecha de consulta: 21 de noviembre del 2006]. Disponible en &lt;<a href="http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12383874243470495321435/p0000004.htm">http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12383874243470495321435/p0000004.htm</a>&gt;.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://alvaro-martinez.net/humanitats/la-decadencia-de-valores-reflejada-en-tormento-analisis-sobre-los-valores-decadentes-plasmados-mediante-la-parodia-en-tormento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
