… y con las que no tengo nada que ver.
Resulta que como mi nombre es el título de la primera página de un dominio (el de esta misma web), aparezco en otras webs que ni siquiera sé en que consisten y a las cuales, evidentemente, ni he dado el permiso para usar mi nombre, ni lo usan para citarme o referirse a mí. De hecho, lo más probable es que estas páginas web ni siquiera las hayan hecho humanos.
Seguramente las han hecho robots spammers, que buscan en Internet frases o textos enteros, los juntan todos en una web para que a los buscadores les parezca una página con contenido, y aprovechan para añadir algunos (o unos cuantos) enlaces hacia las webs que anuncian o permiten comprar el producto o servicio que quieren promocionar mediante estas técnicas tan poco ortodoxas (nada, de hecho).
Alguno de estos robots de spammers debe de haber encontrado mi web, ha buscado dentro el código el título de la página principal, que es mi nombre, y así sale en páginas con que no tengo ninguna relación (a las cuales no enlazo, sólo faltaría: sería poco menos que colaborar con la promoción de estas prácticas).
En fin: algún día el conjunto de usuarios de Internet encontraremos la manera de deshacernos de estos personajes.
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